Wednesday, August 4, 2010

Innovación

Kodak, desde su fundación en el 1880, fue la industria líder en el campo de la fotografía. Su caja capaz de capturar imágenes con tan sólo "oprimir un botón" creó un mercado completamente nuevo que convirtió en fotógrafos a personas sin el complejo conocimiento técnico que exigía la fotografía convencional de su época. Aquel logo rojo, dorado y negro se convirtió en un verdadero ícono de la fotografía contemporánea. Decir "imágenes dignas de recordar" fue en algún momento tan sencillo como sencillamente decir "Momentos Kodak".


Pero el éxito no está en su punto de partida (sino en su interminable línea de llegada) y durante la década del 90' Kodak pasó por alto un importante cambio ocurriendo bajo sus pies: la fotografía de rollo perdía cada vez más y más popularidad ante la emergente tecnología que las computadoras trajeron consigo, se mantuvieron fieles a la fotografía análoga e incursionaron demasiado tarde en aquello que marcaría toda una nueva era en la industria fotográfica: La revolución digital.

Este error (además de millones de dólares) le costó a Kodak su centenario protagonismo en la industria de la fotografía. Hoy Cannon y Nikon lideran la industria fotográfico.

Otro interesante ejemplo está la Gran Encyclopaedia Britannica. Actualizada periódicamente por los más exquisitos eruditos en su materia, su nombre fue sinónimo de "prestigio intelectual" por más de dos siglos consecutivos. Eran, sin lugar a dudas, los "chéches" internacionales de la información documentada. Reconociendo esto (en 1985) Microsoft se les acercó con una conveniente proposición: Transcribir todo su contenido enciclopédico en formato CD-ROM a fin de hacerla asequible través de una computadora personal. El resultado fue un orgulloso "no" como respuesta:

"La Gran Encyclopaedia Britannica no interesa plasmar su contenido en un computador (...) su mercado es muy pequeño (...) mas no alteraremos el tradicional método de vender nuestro producto".

Si bien Microsoft nunca tuvo en mente producir su propio compendio enciclopédico, años después creó Encarta: un económico y accesible banco de datos enriquecido con sinnúmero de chulerías audiovisuales en CD-ROMs educativos que dieron pié a los mismos bancos de datos (Wikipedia, Ctizendium, Knol, etc) que terminaron revolucionando la forma en la que accedemos a información factual hasta el día de hoy. Esto fue un duro golpe a la industria enciclopédica impresa... para 1996, la Encyclopaedia Britannica había ido a la quiebra.

La tragedia de estos dos grandes merece un momento de reflexión: Mientras que los primeros fracasaron al ignorar los cambios ocurriendo bajo sus narices los segundos estaban demasiado confiados en su tradicional método como para procurar innovación alguna y un nuevo mercado les pasó por encima; la misma receta perdedora que persigue la industria de la educación al día de hoy.

Bajo nuestras narices han ocurrido drásticos cambios socioeconómicos a los cuáles la escuela no ha evolucionado mientras que (anclados a un tradicional sistema escolar) otros países nos han pasado el rolo en materia educativa. Según los resultados del “Programme International for Student Assessment” (PISA) que se lleva a cabo cada tres años, Estados Unidos ocupa una penosa decimoquinta posición en comprensión de lectura, un veintiún décimo lugar en ciencias y un veinticuatroavo lugar aptitud matemática.

Sí, leyó bien: 15 en comprensión de lectura
                       21 en la materia de ciencias y
                       24avo en aptitud matemática... de
                       29 países consistentemente participantes del
                      estudio 
que dirige la Organización para la Cooperación
                       y Desarrollo Económico (OECD por sus siglas en inglés)

Veinticuatro... de veintinueve. No sé ustedes pero para mí como maestro, eso es una F.

Si bien los resultados apuntan a Estados Unidos cabe mencionar que Puerto Rico (donde no hacemos otra cosa que imitar el fallido modelo norteamericano) figura como "estado de bajo aprovechamiento académico" entre los estados y territorios del sistema estadounidense. Osea: no solo imitamos un sistema que quedó atreapado en la revolución industrial sino que dentro de ese sistema, proyectamos unos de los peores resultados del Estado. Esto tiene severas implicaciones para nosotros como país.

Urge una revolución educativa… no una reforma o modificación del sistema (lo cual sería igual que “reformar” la cámara de rollo para competir con la revolución digital) sino una página en blanco donde las nuevas herramientas, estudios y ejemplos de exitosos sistemas educativos se conviertan en nuestro punto de partida. ¿Porqué reinventar la rueda cuando ya existe? A diferencia de "Kodak" o "La Britannica" nuestros competidores no son Nikkon, Cannon, Sony ni el Internet… se llaman Finlandia, Corea, Nueva Zelandia y Canadá, países cuyos estudiantes reflejan estar consistentemente al tope de la excelencia académica. Esto no a se debe a que sean “más inteligentes” que el estudiante puertorriqueño ni a la intexistencia de maestros apasionados por su profesión en sino a que (a diferencia del nuestro) su sistema saca lo mejor de sus estudiantes y no tolera la mediocridad por parte de sus maestros. Ese es el punto de partida.

Cuando comencemos a construir desde allí, la educación se moverá hacia lo que debe de ser: una entidad en constante cambio capaz de equipar a sus cuidadanos con las habilidades y destrezas que exige el mundo local e internacional. Para esto y mucho más, educación es tierra fértil. Cultivémosla.

Friday, July 23, 2010

El Gobierno

Durante los años 60 y 70 guiar borracho no era nada del otro mundo. De hecho, a pesar de que se estimaban alrededor de 30,000 accidentes anuales relacionados con el alcohol, conducir bajo sus efectos era algo socialmente aceptable y normal, típico de hombres entre los 18 a 30 años de edad. El 3 de mayo de 1980, cuando un conductor ebrio golpeó fatalmente a Cari Ligthner (de 13 años de edad), la historia empezó a cambiar.


El golpe elevó la adolescente hasta 120 pies del lugar del impacto. Cuando al fin dieron con el paradero del borracho, la madre de la víctima descubrió una aterradora realidad: era la quinta vez que Clarence Busch era arrestado por conducir borracho (cargos por los cuales nunca había estado detenido más de 48 horas) mas no existía ley alguna que revocara su licencia o le impidiera siquiera conducir denuevo. Para Candace Lightner, la experiencia fue un llamado a la acción.

Levantando su voz de protesta, Lightner arremetió contra las agencias de gobierno pertinentes, convocó otras madres también marcadas por la negligencia de conductores ebrios y juntas fundaron la comunidad de "Mothers Against Drunk Driving", mejor conocida como MADD.

Ya para el año 1982 existían 100 capítulos de MADD a lo largo de todo Estados Unidos abogando por la creación de leyes que prohibieran, castigaran y sacaran de la calle a estos conductores ebrios hasta que efectivamente, en Julio 17 de 1984, el presidente Ronald Reagan (en presencia de Lightner, activistas y otras figuras políticas) firmaron el "Federal Uniform Drinking Age Act". ¿Resultados?

Para el 1990 (según estadísticas de la NHTSA) las fatalidades relacionadas con alcohol en la carretera disminuyeron en casi un 50% de los casos, de 30000 a un promedio anual de 15300.

¿Cómo un pequeño puñado de madres en California logró que el congreso firmara una ley que regulara, castigara y sacara de la calle al conductor ebrio? ¿Porqué no fue el gobierno quien sugirió la idea de crear límites y penaldiades ante la creciente estadística de mortandad en la carretera?

El ejemplo de MADD no es único. Desde el sufragio universal para honrar el derecho al voto femenino hasta el movimiento en pro de los Derechos Civiles que abolió las leyes raciales contra la comunidad negra en Estados Unidos, la historia está llena de ejemplos de cómo las leyes que necesita una sociedad no nacen del gobierno sino de la sociedad misma que las exige o derroga de acuerdo a su funcionaldiad.


En un contexto democrático, el gobierno no es otra cosa que un reflejo de las exigencias y necesidades de la ciudadanía a la que sirve. Su trabajo no es reinventar estructuras funcionales, sino mantener el orden pre-establecido. Su trabajo no es crear cambios, sino hacerlos valer una vez estos prueban ser efectivos. El gobierno no es un cuerpo con capacidad de auto-curación sino más bien una estructura de cemento que exige construyamos (o destruyamos) sobre él a medida que nuevos contextos destapan nuevas necesidades/posibilidades. El gobierno no es esclavo ni verdugo... el gobierno es nuestra casa.

El Departamento de Educación de (precisamente) el gobierno de Puerto Rico sufre una severa crísis moral, política y contextual, mas la responsabilidad no es del gobierno sino de nosotros la ciudadanía.

Hemos criticado los descalabros del sistema y hemos (desde la comodidad de nuestros asientos) aportado ideas para "mejorar" su calidad, mas no nos hemos dedicado a crear un sistema diferente, funcional y efectivo... un modelo que pruebe (con todo el peso de la evidencia) que una nueva y mejor forma de educar el país es posible.

El momento exige que dejemos de protestar. El momento amerita que dejemos de exigir al gobierno algo que a lo largo de la historia nunca ha sido capaz de hacer (una revolución) y reconocer que esta revolución educativa jamás llegará desde las esferas del gobierno sino de las manos de ciudadanos y educadores puertorriqueños que por experiencia (y/o estudio) sabemos qué realmente necesita la educación en nuestro país.

Además de un llamado ciudadano a la creación de un sistema educativo funcional y efectivo, este blog pretende recopilar cada estudio, cada idea y cada experiencia que harán este proyecto uno posible para las generaciones venideras. Que sirva este foro no sólo para documentar y compartir ideas sino también para crear los tan necesarios lazos profesionales a lo largo y ancho de Puerto Rico (y el mundo entero) para tan necesario cambio.

Los datos y ejemplos de sistemas educativos efectivos están allí, esperando a que seamos nosotros los ciudadanos quienes los pongamos en marcha.

Será entonces (y sólo entonces) cuando el gobierno choque contra la concreta muralla de la evidencia puesta en práctica que la eseñanza en Puerto Rico (y cualquier nación que lo desee) se moverá a lo que la educación de un país realmente debe de ser.

Para esto y mucho más, educación es tierra fértil. Cultivémosla.